El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, advirtió que los mayores impactos de la presente época de precipitaciones podrían presentarse en Santander y territorios vecinos.

“Octubre es uno de los meses que hace parte de la segunda temporada de lluvias en gran parte del país. En algunos sectores, especialmente de la Región Andina, esta temporada es mucho más intensa que la primera época de precipitaciones centrada en abril-mayo”, previno el Ideam en su más reciente boletín de predicción climática.

De hecho, tal entidad emitió una ‘alerta amarilla’ para el territorio santandereano, en la cual advierte sobre probables crecientes rápidas y repentinas en dos ríos que atraviesan por el área metropolitana de Bucaramanga.

“Probabilidad de incrementos súbitos en los niveles de los afluentes al río Lebrija, especialmente el río de Oro y la cuenca del río Suratá, que atraviesan Bucaramanga, al igual que en el cauce principal del río Lebrija a la altura de los municipios de Puerto Wilches y Sabana de Torres”, advierte el Ideam en su más reciente informe de alertas.

Dicho Instituto comunicó que mantendrá la referida alerta hasta el próximo lunes, 7 de octubre. El pronóstico indica que en los próximos tres días habrá lluvias en Bucaramanga y su área, sobre todo en las primeras horas de la mañana y pasado el mediodía. No obstante, se calcula que en la temperatura no habrá grandes cambios.

Luis Ernesto Ortega, director de la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo en Bucaramanga, entregó un reporte sobre los niveles que presentan los afluentes.

“Han habido lluvias en los últimos días, pero no tan fuertes como para aumentar el nivel de las aguas… los niveles están dentro de lo normal”, informó el funcionario.

Sin embargo, el Municipio vigila muy de cerca los ríos que podrían crecerse. Ortega indicó que “ya instalamos tres sistemas de alertas tempranas; en el río Suratá montamos uno, más o menos a 26 kilómetros de Bucaramanga, con el fin de advertir cualquier situación de emergencia y poder generar una alerta oportuna.

Otro sistema se colocó en inmediaciones de la represa de Bucaramanga y uno más en el barrio Galán”, agregó el Director de la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo.

Dichos sistemas se componen de personal e instrumentos especializados, para medir la cantidad de lluvia que cae y el aumento en el nivel de las aguas en ríos y quebradas. De existir alguna novedad, se alertan a comunidades como la de Café Madrid.

La Unidad de Gestión del Riesgo de Bucaramanga alertó a la población sobre las condiciones climáticas que se esperan para las próximas semanas.

El Director de dicha dependencia explicó a Vanguardia que “se espera que haya días con fuertes intensidades de lluvia, producto de los fenómenos climáticos que se presentan en la zona Atlántica y debido a vientos fríos que ascienden desde La Patagonia, que son los que pueden generar fuertes vientos. Estos vientos atraviesan la Orinoquía y terminan impactando en la zona Andina.

Ya se descartó un posible fenómeno de La Niña (incremento atípico de nubosidad y precipitaciones). En esta segunda temporada de lluvias se espera que en Bucaramanga ocurran algunos vendavales o ventiscas, este es el pronóstico”, dijo el funcionario.

Gestión del Riesgo de Bucaramanga le recomienda a la ciudadanía tener en cuenta tales indicaciones y predicciones en materia climática, para tratar de prevenir emergencias y anticipar posibles accidentes.

Lo sugerido es asegurar techos y demás componentes en edificaciones. Destapar o limpiar canaletas, sifones y demás objetos que sirvan para drenar las aguas lluvias. Estar atentos a cualquier alerta oficial y usar prendas contra las lluvias.

“De acuerdo con lo que nos notificó el Ideam, se espera que la actual temporada de lluvias se extienda hasta comienzos de diciembre, y a partir de dicho mes se espera una nueva temporada seca”, precisó Ortega.

En pasadas épocas de lluvia, en la ciudad se han registrado múltiples accidentes ocasionados por ramas o árboles que se desprenden ante la inclemencia de los fuertes vientos o chubascos.

Teniendo en cuenta tales situaciones, el Municipio emprendió un plan de acción para intervenir cientos de cuerpos arbóreos que presentan cierto riesgo de colapso.

“El Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, nos autorizó el corte y poda de 486 árboles, tras un análisis fitosanitario (prevención y curación de las enfermedades de las plantas) que se realizó.

La Secretaría de Infraestructura de Bucaramanga y la Empresa de Aseo se encargarán de efectuar esta labor, ambas entidades ya fueron notificadas”, indicó el Director de la Unidad de Gestión del Riesgo de la ‘Ciudad Bonita’.

Fuente: La Vanguardia 

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