Avistan en Santander esta ave en peligro crítico de extinción en el mundo

La población del paujil ha disminuido significativamente como resultado de la actividad humana en la transformación de su hábitat, la inadecuada gestión para la protección de la especie y la cacería por campesinos y visitantes que ven en ella una fuente de proteína.

Por esto la especie se encuentra reportada en el Apéndice III de Cites (Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), convención que ayuda a controlar su comercio.

El registro muestra la importancia del hallazgo, pues se cumple uno de los objetivos del programa: proteger las especies que coexisten con el jaguar.

Una de las estrategias que se desarrollan en Cimitarra, pretende aumentar la cobertura vegetal y conectar los relictos de bosques en el área del proyecto, para establecer continuidad en el bosque que facilite el desplazamiento de la fauna de la región, entre ella el paujil de pico azul.

Se busca además que en estas zonas, potencialmente ganaderas, los fragmentos de bosques conserven su estructura y funcionalidad.

Especies grandes como el paujil son vulnerables a la caza, pues tienen una nidada baja y un periodo largo de maduración, necesitando grandes territorios para reproducirse, de acuerdo con un artículo en Conservación Colombiana.

Una de las áreas donde se trabaja en la protección del paujil es en la Serranía de Las Quinchas, entre Boyacá y Santander.

Esta ave alcanza hasta 90 centímetros, posee plumas negras brillantes, salvo en la punta de la cola y abdomen, donde son blancas.

El macho presenta en el pico unas prominencias (carúnculas) y cera azules. El de la hembra, sin esas prominencias, tiene la base azul igualmente.

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