Hacia las 9:00 p. m. del lunes empezó la entrega de los cuerpos de los sietes policías asesinados el pasado viernes en el corregimiento San Luis, zona rural de Neiva, Huila. En medio de la diligencia se vivieron momentos desgarradores, los familiares afectados señalaron que se refugian en Dios.

“Son momentos de dolor que nadie puede entender. Ver a una madre agobiada por la pérdida de su hijo, no queda más refugio que pedirle a Dios que le dé consuelo en su corazón”, dijo a Noticias Caracol Daniela Liévano, familiar de uno de los policías asesinados.

La violencia unió a siete familias de Neiva que, entre lágrimas y abrazos, esperaron en Medicina Legal los carros fúnebres que llevaron los cuerpos de sus seres queridos hasta las funerarias.

“Uno recibe esas palabras, esos abrazos de parte de los familiares y de ciertas personas que amaban tanto a nuestro hermano. Pero esas palabras son solo palabras, porque el dolor es muy profundo”, aseguró la hermana de uno de los policías ultimados.

Solo un uniformado sobrevivió al cruento ataque que hasta el momento se le adjudica a las disidencias de las Farc. Siete familias lloran a los uniformados que llevaban a cabo actividades sociales en una vereda del corregimiento de San Luis.

“Me dijo: ‘Geovanny, sabe que usted es la persona que más quiero, usted es el mejor hermano del mundo’, y se cortó la llamada. Sentí un dolor en el pecho inmenso y como a las 2:30 (a.m.) mi hermana me llamó a decir que había fallecido”, aseguró Geovanny Carreño a Noticias Caracol.

Por su parte, el Ejército Nacional efectuó en el Comando de la Policía de Neiva un homenaje a los policías asesinados y se solidarizó con las familias.

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