Este martes a la media noche se acaba el cese al fuego con el Eln

El cese al fuego ha salvado ya, según calcula el gestor de paz Carlos Arturo Velandia, 95 vidas en solo 100 días y evitado que 421 personas resultaran heridas. El cálculo, según explicó, sale de las tasas de letalidad que ha habido históricamente en la confrontación armada.

Hoy mismo la mesa de diálogos retomará sus conversaciones y el mandato con el que van los nuevos negociadores del Gobierno es acordar unas nuevas medidas que permitan prorrogar el cese por más tiempo. Sin embargo, esa no será una tarea fácil.

“Es curioso que esta vez sea el Gobierno el que se muestre interesado en sostener el cese el fuego, cuando al principio de los diálogos era el Eln el que lo pedía”, asegura Víctor de Currea Lugo, docente de la Universidad Nacional. Es de recordar que “Pablo Beltrán”, jefe de la delegación del Eln insistía desde febrero del año pasado en negociar un cese el fuego, mientras el Gobierno quería negociar en medio del conflicto, para evitar que se fortelecieran.

Esto porque entre las partes quien tiene una posición más radical es el Eln, al considerar que el Mecanismo de Veeduría y Verificación (conformado por la Misión de la ONU, la Iglesia Católica y las partes en la mesa), es controlado por el Gobierno; que el Ejecutivo incumple en su compromiso por proteger a los líderes sociales y en los alivios para los guerrilleros presos, según explicó Luis Eduardo Celis, asesor en posconflicto de la Redprodepaz.

La mesa sigue

Independientemente de que las partes logren hoy un acuerdo acerca de mantener o no el cese el fuego bilateral, ambos se mantendrán en la mesa, así lo han dicho el presidente Juan Manuel Santos y alias “Gabino”, jefe de la insurgencia, lo cual es un gran paso, según los analistas.

Lo que se vería afectado, si no llegara a prorrogarse, es la participación de la ciudadanía en los diálogos de paz, que ha sido facilitada con el cese, en eso coinciden la Misión de la ONU, la Iglesia y los embajadores de los países de apoyo.

Como dice Velandia: “El cese es la única fuente de garantías para que la gente pueda participar en la mesa de diálogos. Los ricos participan si no les vuelan el oleoducto y no los secuestran y los pobres no lo hacen si hay minas, si hay amenazas de por medio”.

Aunque durante la Navidad y el fin de año no se escucharon los disparos, puede que mañana el panorama sea otro y la Fuerza Pública y el Eln tengan choques más fuertes. Ningún analista fue optimista.

Estos son los grandes retos que debe asumir la mesa de Quito.

VANGUARDIA