Hubo tres asesinatos en menos de seis horas en el área metropolitana de Bucaramanga

Entre la 4:30 de la tarde y las 10:00 de la noche del domingo, dos hombres y un adolescente fueron asesinados en medio de riñas en Bucaramanga y Floridablanca. En sólo uno de los casos la Policía arrestó al presunto agresor.

En el primer hecho de sangre la víctima fue identificada como Irvin Alonso Méndez Calderón, quien, al parecer, fue asesinado a manos de un conocido, apodado como ‘La Bestia’.

De acuerdo con la versión entregada por los allegados al occiso, sobre las 4:30 de la tarde del domingo, Méndez Calderón se encontraba acompañado de Leidy Tatiana Guevara, su compañera sentimental y otros amigos, estaban departiendo en un establecimiento comercial del barrio Caldas, de Floridablanca.

“Estábamos en una tienda cuando él me dijo que iba para los lados de La Virgen a hacer una llamada. De un momento a otro llegaron hasta el negocio diciéndome que a Irvin lo habían apuñalado”, dijo Leidy.

De inmediato, la mujer corrió auxiliar a su pareja, pero en el trayecto se lo encontró malherido y pidiendo ayuda.

“Voy a estar bien”, le decía Irvin a Leidy para que la mujer estuviera tranquila mientras era subido en un carro hacia la Clínica Ardila Lulle.

Sin embargo, de acuerdo al parte médico, la realidad del herido era otra. La puñalada le había perforado el pulmón y el hígado, por lo que de inmediato fue sometido a una intervención quirúrgica.

Finalmente, seis horas después del ataque, a las 10:30 de la noche, el hombre falleció.

Ahora la pareja del fallecido le exige a las autoridades acciones contundentes, pues ella cree conocer al agresor, pero desconoce los motivos.

“Que ‘La Bestia’ me dé la cara y me diga porqué lo mató si era su amigo. Ahora temo por mí, si me pasa algo lo culpo a él, porque yo no tengo enemigos”, concluyó la mujer.

Por un reclamo

El segundo crimen ocurrió en los semáforos del barrio El Rocío, de Bucaramanga, donde tuvo lugar una riña en la que Carlos Andrés Acuña, de 25 años, recibió una puñalada en el pecho, la cual le quitó la vida.

Allí, de acuerdo con el reporte de la Policía, sobre las 6:30 de la noche, Carlos Andrés caminaba con su novia, muy cerca de su casa. Justo en ese momento Pedro Alejandro Fuentes Archila, de 21 años, también iba con su pareja, con la cual sostenía una discusión.

Al parecer, el occiso, sin querer habría tropezado con el joven de 21 años, situación que generó la ira de este último.

Acto seguido, tras un cruce de palabras, se generó un violenta gresca. Según las autoridades, Pedro Alejandro desenfundó un arma blanca y la clavó en el pecho de su oponente, quien caminó unos menos y se desgonzó.

El joven fue trasladado al servicio de urgencias de la Clínica Chicamocha, donde finalmente, sobre las 8:30 de la noche, falleció.

Una vez ocurrió el altercado, la comunidad reportó la situación a la Policía del cuadrante, que a los pocos minutos arribó al lugar pero ya no encontró nada. Fue entonces cuando testigos aportaron valiosa información sobre cómo iba vestido el atacante y dieron la dirección del sitio de residencia.

Y en efecto, los agentes se trasladaron a la calle 106 con carrera 15D del barrio Villa Flor, de Bucaramanga, en donde hallaron al sospechoso, que intentó escapar al ver a los policías; sin embargo, el presunto asesinado fue capturado en flagrancia con una navaja empañada de sangre.

Fuentes Archila fue detenido en un principio por lesiones personales, pero con el paso de las horas y al conocer la muerte de su rival, la Fiscalía le notificó su captura por homicidio.

Luego de ser presentado en audiencia en el Centro de Servicio Judiciales de Bucaramanga, un juez le dictó medida de aseguramiento intramural.

Menor asesinado

A las 10:00 p.m., tres horas y media después del crimen ocurrido en El Rocío, se presentó el tercer asesinato de la noche en la carrera 15 con calle 28 de Bucaramanga.

Allí, en medio de hechos confusos que son investigados por la Policía, un adolescente de 17 años, conocido como ‘El Mono’, fue asesinado con arma cortopunzante.

Según las primeras versiones, la víctima se encontraba en el sitio antes mencionado con un grupo de jóvenes cuando, al parecer, uno de los presentes, con quien anteriormente el occiso había tenido un altercado, lo atacó para quitarle el celular.

“A mi sobrino le robaron el celular, pero lo que tenemos entendido es que ya, anteriormente, mi sobrino había tenido una pelea con el que lo atacó. Otros dicen que fueron varios los atacantes, no tenemos más información de lo ocurrido, pues el joven que nos avisó, tampoco apareció más”, relató un tío a esta redacción.

El menor fue trasladado al Hospital Universitario de Santander, HUS, donde a los pocos minutos murió.

El occiso residía en el barrio Comuneros, pero habitualmente frecuentaba el barrio Girardot, ya que allí vivían sus amigos. La Policía inició una investigación para conocer con exactitud las causas del crimen y dar con la captura del responsable.

VANGUARDIA