El médico cirujano de 33 años, Sergio Torres Bayona, egresado de la Escuela de Medicina de la Universidad Industrial de Santander, y con doctorado en Biología Molecular de la Universidad del País Vasco, recibirá en Beijing (China), el reconocimiento académico como el Neurocirujano joven del año. A esta distinción que entrega la Federación Mundial de Neurocirugía cada cinco años, aspiran candidatos de todo el planeta menores de 40 años.

Con 33 años el médico nacido en Ocaña (Norte de Santander) realizó una investigación en la que encontró nuevos genes en un tumor cerebral denominado glioblastoma multiforme, el más invasivo de los tumores cerebrales.

Según dijo a Blu Radio, los nuevos genes no habían sido estudiados en ese tipo de tumor. A partir de sus trabajo se podría crear un tratamiento que lo combata.

En uno de sus artículos científicos publicados en el journal Scientific Reports, él, como investigador principal, y sus colegas aseguran: “el glioblastoma es el tumor intracraneal primario maligno más común y en adultos, con una incidencia que oscila entre 1 y 5 casos por 100.000 personas por año. La terapia actual consiste en la resección máxima del tumor quirúrgico seguida de radioterapia y quimioterapia concomitantes con temozolomida. Sin embargo, esta terapia solo es parcialmente efectiva, y el crecimiento agresivo y la recurrencia a menudo siguen incluso después del tratamiento óptimo. De acuerdo con esto, los pacientes tienen una supervivencia media asociada de 12 a 15 meses y solo alrededor del 5% de los pacientes sobreviven hasta los 3 años”

Es por esto que sus trabajos son importantes. Agregan que “es necesario identificar estrategias y objetivos para el diagnóstico temprano y el tratamiento terapéutico de los gliomas”.

A pesar de los estudios y sus trabajos académicos, actualmente Torres trabaja como médico general y no ha podido realizar funciones como neurocirujano por falta del título. Esto debido a que el Ministerio de Educación no se lo ha convalidado en Colombia.

Ya ha interpuesto dos tutelas, una el 29 de noviembre de 2018 y otra el 30 de mayo de este año, las cuales han llegado a vencimiento de términos y no ha recibido el título, agregó a este medio regional.

“Es un premio académico que recibo con humildad, no es una competencia de cirugía. No quiero que la gente piense que soy ‘agua bendita’, porque sería jugar con las expectativas de la gente que padece esta enfermedad. Esperemos que todas las cosas salgan bien, todo es esfuerzo, trabajo y mucho estudio”, anotó.

Fuente: El Colombiano

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