Magistrado Hernández, no solo hay que ser, sino parecer. Tal vez si se aleja de las cámaras y del show podrá ejercer una justicia más imparcial y más justa.

21/3/2021

Por: María Andrea Nieto

Luis Hernández, presidente de la Corte Suprema de Justicia, se equivocó en materia grave con sus declaraciones sobre el caso Uribe en Caracol Noticias. Hernández prácticamente le dio órdenes a la jueza 28 de conocimiento, Carmen Helena Ortiz, quien el próximo 6 de abril tendrá a cargo la audiencia de preclusión que solicitó la Fiscalía tras conocer a fondo el expediente y practicar más de cien pruebas.

El magistrado Hernández no tuvo ningún reparo en decir que la jueza debe tener en cuenta todo lo actuado por la corte y que no va “a pasar por alto la medida de aseguramiento” que dictó el alto tribunal.

No, magistrado, con todo respeto, usted sabe que la corte perdió competencia en el caso y que es la Fiscalía y los jueces los encargados de tomar las decisiones en este proceso.

¿Qué podrá estar pensando la jueza?, ¿se sentirá presionada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia?, ¿se sentirá amedrentada?, ¿pensará que debe cumplir las órdenes de su superior? Quizás usted le puso freno a la autonomía que ella tiene para tomar las decisiones judiciales. Muy grave. Así, usted puso desde ya un manto de duda sobre cualquier decisión que la funcionaria pueda tomar. Si es en contra de Uribe, dirán que usted es el responsable; si es a favor de Uribe, dirán que ella no atendió a su superior.

Magistrado, eso no es impartir justicia. Usted representa a la corte y no puede ni debe tener esos descaches. ¿Será que se le salió su antiuribismo? ¿Será que no pudo evitar mostrar su sesgo contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez? ¿Usted no cree que sus declaraciones le hacen un daño inmenso a la reputación y credibilidad de toda la corte? Algunas fuentes me aseguran que varios de sus compañeros están muy molestos con sus declaraciones y su salida en falso, porque usted nunca les consultó ni les dijo lo que iba a hacer.

El presidente de la corte lució extraño en el reportaje. Se veía inseguro y nervioso, y no es para menos. Mientras supuestamente defendía a la corte de los “maltratos” que ha sufrido por sus posturas en el caso Uribe, se fue lanza en ristre contra la Fiscalía diciendo que hizo “equipo con la defensa en la audiencia pública ante la jueza 30”, tratando de convencerla de las pretensiones de la defensa. Jamás el país ha escuchado una opinión o una posición irrespetuosa del fiscal general de la nación, Francisco Barbosa, contra la Corte Suprema de Justicia y sus decisiones. ¡Qué mal ejemplo, magistrado Hernández! Si esto hubiera sido al contrario, el escándalo habría sido mayúsculo. Hernández también atacó a los abogados defensores de Álvaro Uribe, y dijo que “han agredido a la corte y la dignidad de la justicia” y que “han afectado la imagen pública” de la Corte Suprema de Justicia. Magistrado, el único que aquí le está haciendo daño a la corte y a la justicia es usted con sus pronunciamientos deshilvanados, imprudentes y muy inoportunos. Valdría la pena que recuperara su compostura como la cabeza del más alto tribunal de la Justicia en Colombia.

Quizás más sorprendente aún fue escuchar al presidente de la corte haciéndose el de las gafas, asegurando que no tenía ni idea de que la Sala de Instrucción no había permitido a la defensa de Uribe contrainterrogar a Juan Guillermo Monsalve, el testigo estrella contra el expresidente. O que jamás estuvo enterado de que a Uribe le negaron que estaba siendo investigado, a pesar de las peticiones por escrito de los abogados a los magistrados. Pero a los cinco meses, lo llamaron a indagatoria. Hernández respondió, casi que con cinismo: “Desconozco que algo así haya sucedido…, así no actúa la corte” y que se resistía a “creer que la corte haya trasgredido derechos del procesado”. Lo extraño es que Hernández fue uno de los tres magistrados que firmó el llamado a indagatoria contra Uribe. ¡Qué falta de memoria!

En sus declaraciones, frente a los periodistas de Caracol, el presidente de la Corte Suprema habló de las estrategias de la defensa, aseguró que este ha sido un proceso con una “enorme propaganda”, pero prácticamente se abstuvo de responder cuando le preguntaron sobre el senador Iván Cepeda, tan consentido por algunos magistrados en el alto tribunal. No es la primera vez que Hernández se va de lengua: el 30 de septiembre de 2018 concedió, al mismo noticiero, una entrevista al lado del controvertido José Luis Barceló a propósito de las chuzadas a Uribe. Entonces Barceló sostuvo que no hubo error alguno en las interceptaciones ordenadas de su puño y letra al teléfono del expresidente Uribe. Sin embargo, Hernández, en su última entrevista, aceptó que sí hubo un “error” en ese procedimiento.

Finalmente, el magistrado Luis Hernández fue enfático: “Nosotros somos jueces, actuamos sin sesgos, actuamos con respeto de la Constitución y la ley, y no representamos ningún partido político; por lo tanto, todos esos reproches de sesgo ideológico son manifestaciones irrespetuosas”. Magistrado Hernández, no solo hay que ser, sino parecer. Tal vez si se aleja de las cámaras y del show podrá ejercer una justicia más imparcial y más justa, porque su entrevista le salió mal, muy pero muy mal. ¿Será que alguna autoridad investiga y toma cartas en el asunto?

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