Nuevos detalles sobre el secuestro de Mayerly Santos Calderón, quien fue privada de la libertad desde el 28 de mayo pasado en zona rural de Sabana de Torres, Santander, entregó la Fiscalía durante las audiencias preliminares que se adelantaron en contra de uno de los señalados responsables de este hecho.

Se trata de Ricardo Tarazona Martínez, de 39 años, quien ayer sobre las 3:00 de la tarde compareció ante una juez de garantías en la sala 2 del Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga.

Una de las primeras revelaciones hechas por la Fiscal Especializada fue aclarar que este caso obedeció a un secuestro extorsivo, cuyo único fin era lograr que el palmicultor Joaquín Pérez Tafur, esposo de la víctima, pagara 9.000 millones de pesos por el rescate de su pareja.

Con esto, la Fiscalía disipó el manto de duda que se tenía acerca de un posible autosecuestro, en el que Santos Calderón estuviera involucrada.

Síndrome de Estocolmo

En el operativo de rescate efectuado el pasado domingo en la mañana en el cuarto piso de una vivienda, ubicada en la calle 24N con carrera 12 del barrio Kennedy, en el norte de la capital santandereana, donde permanecía en cautiverio la mujer desde hace cuatro días, los investigadores del Gaula encontraron evidencias sólidas que llevan a concluir que la víctima desarrolló un fuerte vínculo afectivo hacia su secuestrador (Tarazona Martínez, más conocido como alias ‘Richard’).

Entre las pruebas halladas, por las que se deduce esta hipótesis, están unas cartas en las que Mayerly habría confesado todo el amor que siente por Ricardo.

“Amor (’Richard’), nunca imaginé que de estas lágrimas surgiera un amor tan grande y especial como este. Aunque la forma en la que nos conocimos no fue la más apropiada, le doy gracias a Dios por todo esto… Cada día te amo más”, leyó la fiscal durante la audiencia de legalización del allanamiento.

En los escritos, la mujer también afirma que lo perdona por sus actos y dice que lo extrañará cuando se tenga que ir.

“Soy capaz de perdonar el hecho que me hayas raptado, a pesar de saber que estoy aquí en esta selva en contra de mi voluntad. Jamás te guardaría rencor y no sería capaz de hacerte daño, pese al daño que me has hecho a mí y a mis seres queridos. Solo te pido sinceridad”, continúa el texto.

Para la Fiscalía es probable que en los 47 días que Mayerly Santos duró privada de su libertad pudo “presentar el síndrome de Estocolmo”, que básicamente consiste en desarrollar un vínculo afectivo hacia sus secuestradores.

Es de recordar que en las únicas declaraciones que la mujer entregó a medios de comunicación se mostró complacida por el trato que recibió en su cautiverio.

“Nunca me maltrataron o fueron violentos, al contrario creo que dentro de lo que se puede vivir en cautiverio, fueron bien y amables conmigo”, expresó la mujer en rueda de prensa, quien, según indicó el ente acusador, no conocía antes del hecho a sus verdugos.

Así los ubicaron

Información entregada por un testigo y las interceptaciones telefónicas fueron la clave para que las unidades del Gaula de la Policía lograran dar con el inmueble en donde se encontraba Mayerly.

De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, la víctima tras el rapto había sido llevada al corregimiento de Vanegas, en Lebrija, luego a una finca en Rionegro y desde hace cuatro días fue trasladada al norte de Bucaramanga, en donde los delincuentes tomaron el apartamento en arriendo.

Las investigaciones señalan que la mujer sufrió una enfermedad durante el plagio y el hoy procesado fue la persona encargada de cuidarla.

Con la información entregada por el informante y lo revelado en las interceptaciones telefónicas, la Policía realizó el allanamiento en el que se produjo el rescate de Mayerly Santos y la captura de Tarazona Martínez, quien opuso resistencia.

De este hombre, las autoridades informaron que en 2006 fue condenado a 200 meses de cárcel por el mismo delito por el que ayer fue procesado: secuestro extorsivo agravado.

Además, entre los años 1999 y 2002 fue condenado en tres oportunidades por el delito de hurto y porte ilegal de armas de fuego.

El señalado haría parte de un banda criminal que en conjunto con un grupo armado del departamento de Arauca idearon el rapto.

Según conoció Vanguardia, los delincuentes además de los $9.000 millones que le exigían al palmicultor por el rescate de su esposa, también cobraban $200 millones por una prueba de supervivencia.

Al cierre de esta edición, la Juez le dictó medida de aseguramiento intramural a alias ‘Richard’.

El secuestro

El pasado 28 de mayo, Mayerly Santos Calderón fue secuestrada en inmediaciones de la vereda La Moneda, jurisdicción de Sabana de Torres, cuando se dirigía de regreso hacia su residencia.

En ese momento dos hombres encapuchados, vestidos de civil y con armas de fuego, pararon el vehículo en mitad de la vía y obligaron a la mujer a subir a una camioneta blanca de platón.

Santos Calderón al momento del rapto iba acompañada de su cuñada y un menor de edad.

Van por los demás implicados

El comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general Manuel Vásquez Prada, aseguró a esta redacción que la investigación seguirá su curso para dar captura a las demás personas vinculadas en el hecho.

“Estamos frente a un grupo armado organizado, en el momento del secuestro se identificaron como Eln, pero ya será la investigación que confirme esto”, explicó el uniformado sobre los autores del plagio, procedentes de Arauca.

De igual forma, añadió que los secuestradores pretendía citar a un familiar de la víctima en el municipio de Fortul para que entregara el dinero.

Fuente: Vanguardia

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